«Tan tan ta taaan, tan tan ta taaan… » eso deberíamos «oír» en las empresas y equipos día a día!

Equipos y personas implicados, valorados y comprometidos. ¡VIVA EL ENGAGEMENT!

Pero antes de nada, ¿qué es esto del engagement? No es más que un término inglés que traducido vendría a ser «compromiso» y, esto, aplicado a empresas y a equipos, es primordial!

Sólo el 13% de los empleados (a nivel mundial) están y se sienten engaged (comprometidos) en su trabajo.

Pues sí, por desgracia eso pone de manifiesto un estudio de la empresa america Gallup (quien trabaja e investiga los talentos, fortalezas y compromiso en las empresas y el impacto que tiene si se invierte, desarrolla y apuesta por ellos).

Y, ¿por qué tener empleados engaged tiene un impacto positivo (o súper positivo) en los resultados de las empresas?

 

EMPLEADOS «SÍ, QUIERO»

Esos que se «casarían» contigo y con tu empresa con los ojos cerrados! Pues bien fácil, los engaged (los llamaremos «sí, quiero») están dispuestos a 1. hacer un esfuerzo adicional, 2. trabajar con pasión y 3. sentir una conexión profunda con su empresa. Son las personas que impulsarán la innovación y harán avanzar su negocio. Vale la pena tener empleados de los «sí, quiero», ¿no crees?

Además los «sí quiero» son aquellos que resuelven problemas (o sea, soluciones y no quejas), innovan y buscan opciones y planes psa (por si acaso), crean nuevos clientes y mantienen y fidelizan clientes. Vaya de esos que tienen el concepto de customer centrics & inside muy interiorizado (esto da para otro post, os lo prometo!).

 

EMPLEADOS «de happy nada de nada»

Después nos encontramos a los empleados del otro extremo, los súper burn-out (súper quemados), los que no solo son infelices en el trabajo, sino que tienen la intención de mostrar (sin pudor alguno) su infelicidad.

 

EMPLEADOS «ni contigo, ni sin ti»

Alias los «not-engaged»  (no comprometidos)  pueden ser difíciles de detectar. No son abiertamente hostiles o disruptivos y, seguramente, hacen lo que toca porque toca para cumplir con sus responsabilidades y sus requisitos de trabajo.  También prodíamos haberlos llamado «empleados zombie», poque son aquellos que parecen dormidos, como que nada es para ellos, y se preocupan poco o menos por la productividad, la rentabilidad, los clientes… Ellos hacen «lo que toca»

 

Pero, y ¿qué hacemos con ellos?

Con los «sí, quiero»: cuidalos, mímalos y apuesta por ellos (es verdad que deberías hacer esto por todos, pero ahora verás «por dónde voy»).

Los «de happy nada de nada», o bien trabajamos por ver qué podemos hacer para transformar sus creencias, motivarles y encontrar en qué son buenos y qué se les da mejor o…

Y los «ni contigo, ni sin ti» son probablemente la mejor oportunidad sin explotar para que las empresas mejoren su rendimiento y rentabilidad. Por ello, transformar a este grupo en empleados «sí, quiero»  es la estrategia más efectiva que cualquier organización puede implementar para aumentar el rendimiento y el crecimiento sostenible a largo plazo.


Pues un estudio realizado a casi 2 millones de empleados deja clara la relación entre «si potencias el compromiso de tus equipos impactas en»:

  • satisfacción y calificaciones de los clientes
  • rentabilidad
  • productividad
  • facturación y ventas
  • incidentes de seguridad, bajas laborales y absentismo

Vale, esto está muy bien, pero… ¿cómo trabajar en el engagement puede impactar en los resultados?

Por ello, medir el compromiso de los empleados es importante. Es crucial medir las cosas correctas, aquellas que son más importantes para el desempeño y que brindarán un cambio positivo.

Si crees que los empleados, tus equipos, tu gente, son tus activos más preciados, apostar por ellos tendría que ser prioritario, ¿no? (vaya que si piensas que sí, es de cajón!).

Datos e info a tener muy clara sobre el engagement

  1. comienza en cada persona (de manera individual)
  2. es totalmente subjetivo (cada persona tiene su propia personalidad, y es esa diversidad la que también impacta y fortalece las decisiones y, más allá, los resultados empresariales)
  3. potencial individual: va más allá de las propias tareas de cada persona y, eso lleva, a tener presentes sus creencias, sus talentos, sus objetivos, sus retos para potenciar su motivación, sus resultados y su compromiso
  4. conoce a tu gente. No sólo pregúntate qué hacen sino quienes son

Conoce a tu gente… No sólo te preguntes qué hacen, sino quiénes son.

FALTA FOTO PENGUINS

Aquí la «chicha» de todo este post:

ESTRATEGIAS Y ACCIONES PARA POTENCIAR EL ENGAGEMENT DE TU GENTE

La primera sería llamar al equipo Gasulla para que te ayudará a poner orden, definir y planificar cómo es mejor trabajar con tu empresa y con tu gente, jajaja! Bromas a a parte, aquí unos tips que pueden ayudarte a mejorar este compromiso y, en consecuencia, a mejorar resultados y KPIs determinantes para ti:

  • utiliza herramientas que te faciliten datos con los que poder pasar a la acción (datos que midan y que permitan tomar decisiones. Sino, no servirá de nada, nada!!) y si es necesario profesionales que te ayuden y faciliten esta «puesta en marcha».

Mi ejemplo: yo siempre que trabajo el engagement (a veces como compromiso puro y duro, porque queda definido como competencia clave, porque en su modelo de liderazgo lo ven crucial, porque trabajamos la Cultura y es un punto muy muy importante (a parte, que nos aporta mucha info de la situación y de cómo están las personas) siempre utilizo herramientas de Gallup que son muy visuales, con datos que nos permiten crear planes de acción y, sobretodo, con info validada y demostrada (vaya, que te da resultados de esos de quitarse el sombrero). 

  • ten claro que para que tu equipo esté comprometido, tienen que sentir y palpar, que su empresa, sus managers, su CD (en el caso) deben ser los primeros en mostrar ejemplo y ganas de ir a por ese compromiso y a por esa apuesta de potenciar y mejorar.

Mi ejemplo: este es el primer punto que analizo, observo y trabajo en cualquier empresa, sin esto, bye bye «engagement«.

  • trabaja con tus managers (coaching, mentoring, toma de conciencia…) y hazlos responsables del compromiso de su gente. Ellos son los pilares en cómo un plan de mejora y de compromiso llegue a su «éxito».

Mi ejemplo: muchas veces antes de ponernos a definir ningún plan de acción nos sentamos con dirección, managers para definir qué significa compromiso y analizar como de comprometidos están (no vale sólo con decirlo, sino con demostrar qué hacen para demostrar ese compromiso) 

  • establece los objetivos reales de compromiso que definen tu marca, tus equipos, tu gente… Siéntate con tu gente, con tus equipos… crea con su realidad, inquietudes y «preocupaciones» estos objetivos y el consecuente plan de acción a desarrollar.

Mi ejemplo: Me encanta sentarme con los equipos y ponernos a crear y a definir puntos, ideas, etc etc… Siempre dibujando, imaginando y con dosis de «todo el mundo puede -y debe- opinar». 

Los managers y las empresas tienen la gran tarea de potenciar las tareas y el día a día de su gente, en aquellas tareas y día a día que les motive, les enganche y les ayude a dar su máximo (lo mejor de cada uno). ¡Cásate con tu equipo, y él se casará contigo!